
Muchos han sido los cambios y avances que ha experimentado la prensa en Internet. Desde que en
1994 el periódico californiano
Palo Alto Weekly se convirtiera en
el primer medio en aparecer regularmente en la Red, mucha ha sido el agua que ha pasado bajo el puente de un medio de comunicación tan dinámico. De ser en un primer momento
solo textual y gráfico, esta nueva manera de hacer periodismo se ha ido convirtiendo en cada vez más
hipertextual, interactiva y multimedia.
Así en este año que acaba de empezar podemos decir que la
prensa en Internet va definiendo mejor su propia personalidad y se va convirtiendo en un medio que va tomando de sus
tres antecesores sus cualidades esenciales. Del
periódico, su profundidad en la información; de la
radio, su
instantaneidad; y de la
televisión, las
imágenes. Pero aún queda por hacer mucho más, sobre todo si consideramos que no todos los medios digitales están avanzando al mismo ritmo.
En
2006 vimos cómo algunas páginas fueron replanteando sus diseños y contenidos. Entre ellos destacaron
The New York Times,
Clarín y
El País. Ellos y algunos como
La Tercera de Chile, fueron apostando por producir
más contenidos multimedia. Es decir darle mayor espacio a las
fotografías, videos, y sobre todo la conjunción de dos o más medios, a través de los
reportajes multimedia -en el caso de Clarín- y de
slideshows, sobre todo en el
Times. Esto antes inhibía a los medios por el problema del
ancho de banda, lo cual hacía que el tiempo de descarga sea muy
lento y por tanto
intolerable para el lector.
Todos los diarios digitales en general han ido aprovechando la
retroalimentación, es decir la
participación del público. Esto ha permitido a los receptores o usuarios generar también
su propio contenido con un espacio dentro del medio. Entre ellos tenemos a la sección denominada
Ciudadano M, de la página de
El Mundo. Algunos más audaces denominan a esto
periodismo ciudadano, pero debo admitir que tengo mis reparos, pues si bien potencialmente todos estamos en posibilidades
de generar contenidos, nadie como el
periodista para hacer el trabajo de
tratamiento de la actualidad.
De otro lado,
los ingresos publicitarios han ido creciendo en la Red y

según todas las proyecciones
lo seguirá haciendo. Según la consultora
PricewaterhouseCoopers, la inversión publicitaria en Internet crecerá a escala mundial a un ritmo del
12,9% anual hasta el 2010. En
España, el año pasado los medios digitales recibieron
120,5 millones de euros (27,7% más que en 2004). En tanto que en
Estados Unidos, entre julio y septiembre de 2006, las empresas en Internet ingresaron por publicidad
4.200 millones de dólares (33% más que en 2005). Los editores británicos son más optimistas, pues esperan conseguir el
40% de sus ingresos por publicidad en Internet en el año
2012. ¿Y en el Perú? Las cifras son irrisorias aún.
Otro tema importante y que ha hecho que los medios tradicionales –sobre todo los diarios- abran los ojos es el reconocimiento de que
no se le puede dar la espalda a su par en Internet. El diario digital ya no es más parte de su imagen corporativa, sino es, como sucede en Estados Unidos, una fuente que les
sirve para atraer nuevos lectores. Frente a esto, varios grandes diarios como
Financial Times, The Guardian,
The Times y el
The New York Times han optado por la convergencia, es decir por integrar sus redacciones. Para ser más precisos, a
ponerle fin a esa barrera invisible, pero muy marcada, entre la
sección impresa y la digital. La caída -estrepitosa en algunos casos- de la circulación de los diarios impresos ha hecho reflexionar a algunos reticentes al cambio como
The Washington Post, cuya edición impresa cayó en 3,3% (la más alta de todos los medios estadounidenses). Esto llevó a su
director, Leonard Downie Jr, a decir que entre las tareas pendientes para maximizar la difusión del diario estaba la de
consolidar su página web.

Los diarios electrónicos, y esto no es un descubrimiento, han crecido en los últimos años. Según la
Asociación de Diarios de Estados Unidos (NAA, por sus siglas en inglés) en el tercer trimestre de 2006,
57 millones de personas –es decir, más de un tercio de los usuarios de Internet-
visitaron las páginas web de los diarios. Esto representa un 24% más que en 2005. Incluso, para no perder atractivo publicitario, los periódicos norteamericanos han comenzado
a contar a sus lectores digitales como audiencia.
Entonces, como hemos visto, el diario digital va dejando de ser “el patito feo” y como en el cuento va camino a convertirse en un gran cisne. Para ello, es cierto,
falta mucho. Debemos recordar que la televisión sigue siendo el medio de comunicación de masas por excelencia.
Algunas cosas van quedando claras.
Primero, que el
periodismo en Internet viene
ganando audiencia, pero esto no quiere decir que le quite público al medio impreso, sino que hay una audiencia cautiva y cada vez más en crecimiento en la Red. Más aún los jóvenes.
Segundo, los criterios de
convergencia, ayudan a que el
medio impreso no solo atraiga más lectores para sí, sino que además permite aprovechar al máximo la información que
en el papel no encuentra espacio. Recordemos que en
Internet no hay límites para los contenidos, pero se mantienen los principios de claridad, sencillez y concisión.
Tercero,
la prensa digital es la síntesis de los medios antecesores y aprovecha las cualidades comunicativas de la Red para informar de manera amplia y completa sobre un acontecimiento de actualidad.
En
2007 de seguro aún habrá cambios en todos los medios. Veo con mucha satisfacción que el
Perú también se sumará en breve a esta tendencia y
dejará sus posición rezagada respecto a los medios digitales de la región. Pronto lo veremos. Es que no se puede vivir de espaldas a la realidad, cuando esta es dinámica y exige de los
profesionales de la comunicación mayores capacidades. Otro gran desafío, en el que me incluyo, es el de preparar desde las
universidades a periodistas que estén en capacidad de
sortear estos retos. La prensa digital va dejando de ser una simple promesa para el futuro. Ya es el presente.